Argentina atraviesa un escenario inédito para consolidarse como uno de los principales proveedores mundiales de proteínas animales. Esa fue la principal conclusión que dejaron los referentes de las cadenas bovina, porcina y avícola durante la Jornada de Carnes y Granos realizada en la Exposición Rural de Palermo, donde coincidieron en que el crecimiento de la demanda global, las restricciones productivas de otros países y las ventajas competitivas locales abren una oportunidad estratégica para el sector.
Los especialistas advirtieron que para aprovechar este contexto será necesario profundizar las inversiones, mejorar la competitividad y sostener reglas de juego estables que permitan planificar el crecimiento de largo plazo.
El presidente de la Federación Porcina Argentina, Daniel Fenoglio, compartió una visión optimista para la producción porcina.
Durante su exposición señaló que las crecientes restricciones ambientales y regulatorias que enfrenta Europa, junto con las limitaciones de otros grandes productores, están despertando el interés de empresas internacionales por invertir en países del hemisferio sur.

Según indicó, firmas europeas y norteamericanas ya analizan proyectos de inversión en Argentina para ampliar la producción porcina.
Fenoglio recordó además que el consumo interno mantiene una tendencia ascendente desde hace dos décadas, con un crecimiento cercano al 5% anual que permitió pasar de apenas 4 kilos por habitante a unos 20 kilos por año.
El dirigente sostuvo que el desarrollo del sector porcino no compite con la producción vacuna, sino que ambas actividades pueden complementarse. En ese sentido, remarcó que la carne de cerdo cumple un papel importante como alternativa accesible para el mercado interno, mientras la carne vacuna fortalece su perfil exportador.
Otro de los aspectos destacados fue el estatus sanitario argentino, libre de las principales enfermedades porcinas de declaración obligatoria, una condición que representa una ventaja estratégica para acceder a los mercados internacionales.
Un escenario favorable para las proteínas argentinas
Durante la jornada también participaron el analista ganadero Víctor Tonelli y el presidente del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), Franco Santángelo, quienes coincidieron en que la demanda mundial de proteínas animales continuará creciendo durante los próximos años.
Los especialistas señalaron que Argentina cuenta con ventajas estructurales, como la disponibilidad de recursos naturales, producción de maíz y soja, genética, conocimiento técnico y un sólido sistema sanitario, factores que podrían consolidar al país como un proveedor estratégico de carnes de mayor valor agregado.
No obstante, advirtieron que para aprovechar plenamente esta oportunidad será necesario sostener reglas de juego estables, impulsar nuevas inversiones y mejorar la competitividad de toda la cadena productiva. En ese contexto, el sector porcino aparece como uno de los grandes protagonistas del crecimiento esperado para la producción de proteínas animales en Argentina.

RK